Los óvulos son preparados farmacéuticos cuya aplicación terapéutica es a través de la introducción vaginal.
Por lo general tienen un peso entre 2 y 16 g, y son forma ovoide, a veces cónica, con una consistencia sólida y blanda, para facilitar su introducción.
Se preparan incorporando los principios activos a un excipiente hidrodispersable (glicero-gelatina, gelosa, polietilenglicoles, etc.) utilizándose con menos frecuencia excipientes grasos (manteca de cacao, glicéridos semisintéticos, aceites hidrogenados, etc.).
Si es necesario incorporar una gran cantidad de polvos insolubles o de líquidos viscosos, se debe usar una proporción inferior de gelatina a la acostumbrada. Hay que considerar que los compuestos higroscópicos (ácido láctico, ácido salicílico, resorcinol, fenol, hidrato de cloral, etc.) disminuyen el punto de fusión y consistencia de las masas de glicerol solidificada, obligando al empleo de mayores concentraciones de gelatina.
A veces se utilizan Polietilenglicoles asociados a resinas carboxílicas sintéticas de carácter ácido que aseguran un pH vaginal de 3,5-5 durante 24 horas:
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2,5 2 g 5 g 10,5g 30 g |
Para 1 ovulo nº 20
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1 g 12 g |
Para 1 óvulo nº 20
El tratamiento por vía vaginal, además de usarse para tratamientos tópicos, también afecta a nivel general, ya que se trata de un órgano muy vascularizado y con intensa irrigación linfática, con la característica que la absorción de los principios activos por vía venosa y linfática no pasan por la barrera hepática.
Entre los fármacos administrados mediante óvulos cabe destacar los siguientes: antisépticos y antifúngicos (ajo), astringentes (taninos), cicatrizantes (centella asiática, caléndula), calmantes (belladona), antihemorrágicos (derivados del cornezuelo de centeno), queratoplásticos (ictiol, breas), bactericidas (aceites esenciales).