Se utilizan exclusivamente en dermatología, obteniéndose a partir de la droga seca sometida a la acción extractiva de un disolvente a base de propilenglicol y agua.
Se consigue una buena extracción de principios polares, siendo mínima la cantidad de principios apolares extraída.
Se trata de extractos con una moderada concentración en principios activos, si se compara con los extractos fluidos hidroalcohólicos, circunstancia que hace que sean muy adecuados para utilización dermatológica, dada la baja capacidad de absorción que muestra la piel. Se evitan así intolerancias y acumulaciones innecesarias de principios activos.
Por otro lado el propilenglicol, por sí mismo, es muy bien tolerado y ejerce una acción higroscópica que lo hace muy adecuado en la mayor parte de formulaciones para aplicación cutánea. Desde el punto de vista galénico se incorpora fácilmente a los geles hidrófilos y emulsiones 0/A, sin alterar su estructura, cosa que no ocurre con los extractos fluidos.
El inconveniente de estos extractos radica en la gran variabilidad en calidad y riqueza en principios activos que se observa dependiendo del fabricante.